Abstract Summary
Los destinos turísticos se enfrentan al cambio climático, uno de los problemas globales más urgentes. El turismo costero, basado principalmente en los recursos sol, playa y mar, es especialmente vulnerable a este fenómeno. Entre otras cosas, se prevé la modificación espacial y temporal de la demanda por el aumento de temperatura, la reducción de playas para uso lúdico, y la disminución de la calidad de los ecosistemas marinos. Además de esto, la dependencia socioeconómica del turismo en muchas regiones hace que estos destinos sean muy vulnerables. Por lo anterior, se necesitan respuestas políticas capaces de lidiar con la complejidad, transversalidad y las peculiaridades propias del turismo y del cambio climático, que dificultan la acción pública. Los destinos turísticos se enfrentan a este problema de distinto modo, de acuerdo a sus características socioeconómicas y políticas. Así, este trabajo propone observar el gobierno del turismo y el cambio climático atendiendo a diferentes factores contextuales que lo condicionan, como por ejemplo: la evolución de ambas arenas políticas, la coordinación de los asuntos transversales, la percepción del riesgo, los actores participantes y los obstáculos existentes